Portfolio del estudiante

portfolio
Portfolio, Jos Dielis, Licencia CC BY

La evolución natural en el proceso de enseñanza aprendizaje de mis alumnos ha pasado por varios escalones, todo ello provocado por la formulación de las clases.

Hace ya más de dos años que iniciamos una nueva andadura en el ABP en la materia de Geografía e Historia, lo que nos llevó a un nuevo planteamiento y a valorar algunas necesidades que surgían a medida que íbamos implantando cada paso.

Hemos llegado a un punto en el que la evaluación nos pedía un cambio, necesario y obligado para que toda la evolución y todos los procesos tengan un carácter significativo en el trabajo y el esfuerzo realizado.

También hace dos años iniciamos la andadura por el mundo Erasmus+ con un proyecto sobre innovación docente en el aula. Buena parte del proyecto se sustentaba en la inclusión de la herramienta Europass para los alumnos. Uno de los elementos de esta herramienta es el portfolio, que tal y como se plantea en la página oficial se nos planteaban muchos problemas para su incorporación, a pesar de la obligatoriedad del mismo.

Con este planteamiento decidimos darle una vuelta al tema tomando decisiones que podrían cambiar todo el proyecto inicial, pero contábamos con ello y dimos un paso adelante.

Contratamos la gestión que ofrece Google Suite for Education, y por eso motivo hemos creado la plantilla del portfolio del alumno con Google Sites, lo que nos va a permitir llevar un seguimiento de todo la configuración y proceso del alumno en su aplicación, ya que se trata de un portfolio individual.

Las secciones que hemos planteado como necesarias son:

  1. Una biografía (Sobre mí) en la que el alumno incluya algunos datos sobre sí mismo, haciendo hincapié en aficiones, gustos, e impresiones sobre su desarrollo personal. Así como perspectivas de futuro.
  2. Un diario de aprendizaje (Bitácora) donde el alumno reflexione sobre todo el proceso de enseñanza aprendizaje.
  3. Evidencias, estás están repartidas por asignaturas, pues será cada profesor el que decida como trabajar con los alumnos este apartado. Principalmente se le pide como obligatorio una evidencia para cada tarea realizada a lo largo de un mismo proyecto.
  4. Evaluación, también repartida para cada asignatura. En este espacio el alumno irá utilizando y reflexionando sobre las rúbricas de evaluación.
  5. Europass es otra sección, donde el alumno irá colocando aquellos documento que aporten algo a su movilidad en el espacio del aprendizaje de lenguas y a su curriculum vitae.
  6. En último lugar se ha incluido el Pasaporte de Lenguas como parte del proyecto y de la propia evolución del alumno en su aprendizaje de lenguas.

Si bien es cierto que no todas son necesarias en un portfolio general, los cuatro primeros puntos son realmente esenciales, en cualquier materia o área profesional. De tal modo que sin realizar una reflexión o continuidad en esos cuatro primeros puntos no tendremos ninguna posibilidad de utilizar el portfolio como herramienta de evaluación.

No todas las entradas deben actualizarse continuamente, podemos hablar que las evidencias deberían actualizarse al finalizar cada tarea de un proyecto, pero el diario de aprendizaje al menos una vez a la semana, planteando las dificultades o ventajas de las actividades que está realizando el alumno.

La evaluación tendrá dos partes, por un lado la autoevaluación (individual y grupal) y por otro las rúbricas de cada una de las tareas, por ello esta sección se actualizará al menos al finalizar cada una de las tareas.

Ahora mismo estamos con el proceso de creación de la plantilla del portfolio, pero su implementación se ha planteado de esta forma:

  1. Presentación de toda la metodología y del portfolio al alumno.
  2. Primeros pasos en la creación del portfolio, videotutoriales y apoyo visual en el aula para manejar la herramienta G Sites.
  3. Comenzamos a configurar el portfolio, creando cada una de las partes o secciones.
  4. Primera rúbrica de evaluación sobre la creación del portflio.
  5. Se inicia el paso de ir completando cada una de las secciones del portfolio a lo largo del curso.

En todos los pasos a seguir se han valorado algunas dificultades con las que se pueda encontrar el alumno, por ello hemos clasificado el proceso de implementación en pasos y cada uno de ellos tiene un seguimiento que no provoque aburrimiento, apatía para completar el portfolio, problemas técnicos a la hora de configurarlo… principalmente se ha pensado en realizar una formación paralela sobre la competencia digital del alumno, de tal forma que se lleve a reflexión cada uno de los componentes.

Por último os dejo un enlace a la plantilla del portfolio que he configurado para trabajar.

captura-de-pantalla-2016-10-16-a-las-15-20-46

El portfolio docente

captura-de-pantalla-2016-10-08-a-las-11-39-35

En esta ocasión dejo una reflexión para una de las tareas del último curso de formación que estoy realizando: El portafolio educativo como instrumento de aprendizaje y evaluación del INTEF.

Del portfolio de la profesora Inés destacaría varios elementos. En primer lugar se trata de un material muy completo principalmente en lo que se refiere recursos para las asignaturas impartidas por la profesora. Todo ello enlazado con hipervínculos y con detalle y explicación de cada uno de los recursos.

Por otro lado, el último apartado (Planes futuros), que es una declaración de intenciones, me parece muy apropiado, forma parte de una reflexión previa a un trabajo, y como tal se debe tomar. La planificación de objetivos, y dejar constancia de los mismos, permite que al echar la vista atrás se pueda realizar una reflexión mayor de los objetivos planteados y los cumplidos, así como de las posibles transformaciones de los mismos en el proceso.

El apartado de recopilación de los resultados académicos me gusta, se centra en una recopilación de datos eminentemente cuantitativa (esto me gusta menos), de las calificaciones obtenidas por los alumnos durante el curso, pero es una buena previsión para una futura investigación. Esta parte, me hubiera gustado que fuera más ampliamente explicada (entiendo que no se faciliten los datos, por el carácter personal de los mismos), como una reflexión sobre el proceso y no sólo sobre las calificaciones académicas, pero es estupendo que haya una intención de análisis de los datos obtenidos.

En lo que respecta a las sugerencias, ya he indicado esa parte en la que la recopilación de resultados puede mejorarse. Y una segunda sugerencia, creo que va en la línea de los resultados; son las evidencias de los alumnos, me faltan evidencias en general, pero las de los alumnos, qué documentos o elementos se han utilizado para el desarrollo de ese acompañamientos, tenemos algunos ejemplos, pero no hay una muestra de un trabajo académico por parte de algún alumno.

Y en último lugar, destacaría la sobriedad del portfolio, no tiene una interfaz atractiva, es lineal y monótono. No hablo de tener que poner colorido a todo, pero imágenes, una plantilla llamativa, e incluso un nombre atractivo… creo que estos elementos son esenciales, no solo para otros docentes que consulten el portfolio, sino también para los alumnos.

Crepúsculo digital

crepúsculo
Crepúsculo, Hernán Piñera, Licencia CC BY-SA

Como casi todo en la vida… las cosas llegan a su fin, en este caso, una necesaria introspección me obliga a decir que esto no termina aquí, que el curso acaba pero comienza una nueva aventura, cargada de nuevos días llenos de luz y color, el color del aprendizaje.  Después de la noche llega la aurora, y una nueva luz alumbra nuestro camino.

Durante el curso he aprendido muchas cosas, a poner en práctica cuestiones relativas a la evaluación que se me escapaban en el aula, a comprender la importancia de realizar una evaluación coherente con la metodología y principalmente, he aprendido a comprometerme, esforzarme por llegar al final del curso, comprometerme con mis alumnos y compañeros de profesión, comprometerme con la necesidad de hacer bien mi trabajo cada día, porque cada uno de mis alumnos lo merece. Tener conciencia de la existencia de la competencia digital como elemento innovador y activador de aprendizaje ha supuesto que realice una reflexión profunda sobre la actividad diaria en el aula.

Los aspecto más positivos del Mooc. Principalmente el calor humano, se gestiona muy bien por parte de los coordinadores el componente afectivo, tan necesario en cualquier entorno de aprendizaje. La organización de los contenidos y las tareas propuestas en cada momento creo que están bien temporalizadas y organizadas, de tal modo que para llegar a un buen conocimiento de la Competencia Digital, se trabaja con la misma al mismo tiempo que la ponemos en práctica. Todo ha sido un reto constante, incluidos los retos semanales, que me parecen incomprensibles sin el resto de tareas.

No le encuentro aspectos negativos al curso, todo ha sido excepcional, el nivel de exigencia es alto, pero lógicamente depende de cada uno de nosotros, pues nos podemos quedar en las tareas obligatorias para conseguir una insignia, o podemos dar un paso más allá y comprometernos. Garantizo que el compromiso mejora la calidad de mi aprendizaje, se convierte en eso que Ausubel llamaba significativo, eliminando del concepto los aspectos más manidos por la literatura educativa, y profundizando en la realidad del propio término.

Por último, cómo mejorar aquello que uno ya siente como perfecto, es complicado. Durante el Mooc, me he enfadado, he disfrutado, he llorado, he reído… y sobre todo… he aprendido, mucho. ¿Qué más le puedo pedir al mooc?

Gracias.

 

Evaluación por pares

157543688_487dde2c5a_z
Pair, Taz, Licencia CC BY 2.0

En el post anterior presentamos un proyecto cuya base tecnológica era Facebook, ahora debemos evaluar el trabajo realizado por los alumnos. ¿Cómo podemos o debemos evaluar el trabajo realizado? ¿Cómo evaluar la Competencia Digital de un proyecto?

Entre varios métodos posibles, hemos optado por la rúbrica como herramienta, y la evaluación por pares como sistema. Cada alumno realizará la evaluación de un compañer@ siguiendo la rúbrica distribuida a través de Google Drive.

Os presento el cuestionario creado para la rúbrica.

¿Cómo es el Facebook de un Rey?

Captura de pantalla 2016-06-04 a las 2.54.21

Nuevamente presentamos una actividad que se ha llevado a cabo en el Liceo IX de Wroclaw. En la presentación que tenéis aquí con #Genially podéis encontrar una fuente de inspiración, o no, para la materia de Historia. La e-actividad se llevó a cabo en el semestre pasado con los alumnos de 2H.

En la presentación encontraréis mis reflexiones sobre el proyecto y la explicación detallada de cada una de las tareas que se han recogido.

Aunque el curso avanza a su ritmo natural, en esa ocasión llevamos un poco de retraso con las actividades, algunos compromisos laborales y familiares nos han frenado en la tercera semana, si bien es cierto, que la enorme dedicación y exigencia del Mooc #CDigital_INTEF es equivalente a la calidad del mismo, así que pasito a pasito seguiremos.

Cuando la necesidad es el cambio

DISEÑO INSTRUCCIONAL
Quiet Time, Delphine Devos, Licencia CC BY

La realidad en los centros docentes, además de diversa, se antoja complicada, pues no sólo nos enfrentamos a situaciones materiales en el trabajo diario, también a un grupo formado por individuos con diferentes visiones y perspectivas sobre la educación y sobre su papel en el aula. La inclusión en el aula de las TIC ha supuesto la necesidad de realizar una profunda reflexión sobre el trabajo docente. Muñoz (2011) plantea como una obligación que los docentes que introducen en sus aulas las nuevas tecnologías “conozcan y apliquen de forma efectiva aquellos modelos de DI que se configuran como los más adecuados bajo situaciones de e-learning y que respondan a las características de los alumnos así como al contexto institucional”.

Si bien en nuestros centros no estamos realizando un aprendizaje puramente online, si creemos que se hace necesario reflexionar sobre el concepto de lo que es nuestro aula, una modalidad de e-learning entendido como un aprendizaje en el que utilizamos las TIC, ya sea presencial o virtual.

Definido el primer concepto, creemos necesario el uso del diseño instruccional (DI) o diseño tecnopedagógico en nuestro trabajo, como tal, se debe implementar en todos los estamentos de la escuela, las reflexiones individuales convierten a nuestros docentes en nuevos héroes luchando con molinos, y esta es la aventura que debemos cambiar, que desde todas las áreas de la comunidad educativa se realice una reflexión y un planteamiento conjunto.

Son numerosos los modelos de DI, muchos de ellos vinculados a diferentes paradigmas educativos o teorías de aprendizaje. Coll (2008) define el DI como la unión de dos elementos, el tecnológico y el pedagógico, sobre estos debemos trabajar. Dice el autor al respecto:

  • Dimensión tecnológica. Supone la selección de las herramientas tecnológicas adecuadas al proceso formativo que se desea realizar, analizando sus posibilidades y limitaciones, tales como la plataforma virtual, las aplicaciones de software, los recursos multimedia, etc.
  • Dimensión pedagógica. Precisa del conocimiento de las características de los destinatarios, análisis de los objetivos y/o competencias de la formación virtual, desarrollo e implementación de los contenidos, planificación de las actividades, con orientaciones y sugerencias sobre el uso de las herramientas tecnológicas en el desarrollo de las actividades, y la preparación de un plan de evaluación de los procesos y de los resultados.

El tecnológico se ha convertido en un presente inevitable al que debemos adaptarnos, y el pedagógico es una necesaria introspección sobre la implementación del primer elemento. Si bien hay que destacar todos los componentes que deben formar parte del dispositivo tecnológico, me gustaría centrarme en esa reflexión sobre el uso pedagógico del mismo. Nuevamente Coll (2000) nos habla del diálogo que se establece en el aula, principalmente entre el docente, el alumno y los contenidos, pero a la luz de los nuevos planteamientos, principalmente desde la teoría conectivista, este diálogo se amplia, un cuarto miembro se ha colado en el debate, la herramienta tecnológica que utilizamos para promover el aprendizaje. Si obviamos este componente en nuestro DI, estamos dando por hecho que el alumnado y el docente tienen adquirida la competencia digital (CD), cuestión que diversos estudios han demostrado que no es así. Sean nativos digitales o no, los individuos que forman parte de una comunidad educativa que implementa las TIC, la CD es una más y podemos decir que esencial para el éxito del aprendizaje.

El componente pedagógico debe contemplar esta competencia y otras, pero ¿qué planteamientos debemos hacernos para llevarlo a cabo? Desde el DI se han dado numerosas soluciones, la más moderna, presentada por Siemens en su modelo conectivista, AEASI, pero lo entendemos como una concreción del modelo ADDIE (García, 2013). Esto conlleva un planteamiento de cambio metodológico en la base, el cambio, debe producirse desde el aula hacia fuera, y como dijimos al inicio de esta reflexión, se realizará en cada uno de los estamentos de la comunidad educativa. De ahí, que la dimensión pedagógica deba ser replanteada, un nuevo paradigma requiere de una nueva práctica docente, para la que ya se han planteado resultados y experiencias, el Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP), Flipped Classroom, etc. Todos ellos nos obligan a buscar nuevos roles para el docente y el alumno, para las familias, para el centro educativo.

La demanda continua de los teóricos sobre la necesidad de un cambio en la enseñanza formal debe apoyarse y sustentarse en un modelo de DI, sin esta premisa todos los planteamientos están bajo los auspicios de la eterna desaparición.

Referencias.

Coll, C. y Monereo, C. (eds.) (2008). Psicología de la educación virtual. Madrid: Ediciones Morata.

Coll, C. (2000). Constructivismo e intervención educativa. ¿Cómo enseñar lo que ha de ser construido?. En Coll & Barberá (Comp.) El constructivismo en la práctica. Claves para la innovación educativa(pp. 11-32). Barcelona: Editorial Graó.

García, A. (2013). Estado actual del Diseño Instruccional a través de las nuevas propuestas pedagógicas. Trabajo de Máster. Barcelona: UOC.

Muñoz Carril, P. C. (2011). Modelos de diseño instruccional utilizados en ambientes teleformativos. En Revista digital de Investigación Educativa Conect@2. II Edición. Año II. Recuperado de http://www.revistaconecta2.com.mx/2modelos.pdf

Siemens, G. (2006). Conociendo el conocimiento. En E. Quintana, et al. [trad.][En línea]. Recuperado de: http://www.bubok.es/libros/171464/Conociendo-el-conocimiento

Compartir información y contenidos

share
Share, Got Credit, Licencia CC BY 2.0

De nuevo os voy a presentar una actividad del Mooc #CDigital_INTEF. En este caso se nos pedía elegir un área, yo he optado por comunicación, y elegir una de las seis competencias que la componen; Compartir información y contenidos, ha sido mi elección.

Un segundo paso nos pide crear una serie de descriptores que nos resulten útiles para un objetivo concreto de aprendizaje.

He decidido realizar una presentación que recoja mi trabajo en una sola imagen, para ello he utilizado la infografía como recurso, lo que me ha permitido varias reflexiones sobre diferentes aspectos: organización de los contenidos, objetivos a transmitir, claridad de ideas, creatividad del trabajo…

Y por último, aquí os dejo mi trabajo. Pinchando sobre la imagen podéis ampliarla.

descriptores-comunicacion_infografía

Sobre Competencia Digital

conversar con la informacion
Conversar con la información, Marcos Gasparutti, Licencia CC BY-SA

A lo largo de las semanas que quedan para el curso, revisaremos a través de cada una de las actividades que vengo realizando numerosas referencias que nos explican ¿Qué es la Competencia Digital? Para ello no sólo compartiremos en las redes sociales nuestras impresiones y nuestra capacidad para ir creciendo en este campo, también se nos pide crear un fondo bibliográfico o webgrafía a la que podamos acudir cada uno de nosotros y además compartir con los participantes en el curso. La búsqueda de información, seleccionar y ser crítico con la misma nos permitirá ampliar nuestra propia Competencia Digital.

Elegir un marcador social no resulta sencillo, en este caso es Symbaloo quién nos acompañará en este viaje. Me resulta un marcador con una interfac muy atractiva y visual. Si bien otros pueden resultar más cómodos en su uso, como los Diarios digitales, me ha resultado más atractivo para este trabajo presentar todo agrupado en una misma instancia.

Los marcadores sociales están para que todo aquello que nos interesa sobre un tema se haga público, pero si bien es cierto, es muy útil para esta labor, para compartirlo y que otros encuentren diferentes recursos sobre un mismo criterio personal. No quiero dejar pasar la ocasiones de recomendar para bibliografía y webgrafía las aplicaciones: Mendeley  o EdNote entre los mejores referenciadores, que a título particular en un plano más dedicado a la investigación son muy útiles para tener registrado toda una bibliografía sobre un mismo tema. Ambos son útiles no sólo para bibliografía sino para archivar y referenciar otro tipo de documentos que no tengan un carácter académico. Y aunque trabajamos en un campo en el que todo lo tenemos a mano por encontrarse en la red, no debemos olvidar, que todo no es nuestro, y referenciar también aquellos textos que empleamos en nuestra labor académica, al igual que lo hacemos con las imágenes, vídeos…

Esta es mi pequeña selección sobre la que iré construyendo mi propio concepto de Competencia Digital, todos los artículos e informaciones están recogidas en mi escritorio de Symbaloo, bajo el bloque Competencia Digital.

Captura de pantalla 2016-05-18 a las 21.19.02

 

 

Ciudadano digital autónomo

neurons
Neurony, CCO Public Domain

El concepto ciudadano, tratado por diversos autores desde diferentes puntos de vista (antropológico, social, político, económico…), se ciñe principalmente a definir al individuo en su categoría de miembro de una sociedad, aunque desde diferentes perspectivas se le atribuyan unas u otras características. Gros (2006) se sitúa en una definición desde un punto de vista social y educativo, lo que traslada el debate a un entorno en el que el individuo necesita de la sociedad actual para aprender. Dentro de esta nueva sociedad y esos cambios producidos por las tecnologías de la información y comunicación (TIC) el ciudadano aprende a gestionar esa nueva situación, ya sea en entornos de aprendizaje o no. Para esa gestión, debe formarse, o lo que se conoce como alfabetización digital que requiere de la adquisición de una serie de competencias, que lo convertirán en un ciudadano autónomo y culto en la sociedad digital.

Si realizamos un análisis más profundo, preguntando si se está cumpliendo dicha alfabetización, Gisbert (2011) clasifica a los individuos en dos bloques los nacidos antes de la era digital (inmigrantes digitales) o la denominada Generación NET o Nativos Digitales. De acuerdo con la problemática de dos grupos cara a que todos ellos se conviertan en ciudadanos autónomos, la problemática se agrava. En los dos casos hay una clara ausencia de autonomía, en el quehacer diario en el aula, encontramos jóvenes que manejan cualquier tecnología móvil o no para actividades cotidianas, pero no para el aprendizaje, encontramos graves carencias en el manejo de las competencias que propiciarían autonomía tanto en el uso social como en el aprendizaje. Diversos estudios se han preocupado de analizar el uso de ciertos entornos sociales en la sociedad actual (Véase por ejemplo algunos análisis realizados por la Fundación Telefónica), que demuestran una analfabetización digital en los usuarios principalmente orientado a cuestiones educativas. Por ello, tras una reflexión sobre la autonomía de un ciudadano digital, es necesario en primer lugar realizar esa alfabetización, dentro de contextos educativos formales, para que luego se traslade a los aprendizajes no formales y a lo largo de la vida, otra de las competencias necesarias para llegar a ser autónomo.

Aprender a evaluar esas carencias como docentes, o como alumnos es un requisito mínimo a cumplir en nuestras aulas. Debemos generar herramientas que nos proporcionen una autoevaluación crítica de nuestra labor, así como de la actividad de nuestros alumnos. Un primer paso es la formación, abierta y conectada, aquella en la que entre todos compartamos y vayamos generando soluciones.

Referencias

Gros, B. y Contreras, D. (2006). La alfabetización digital y el desarrollo de competencias ciudadanas.

Gisbert, M., & Esteve, F. (2011). Digital learners: la competencia digital de los estudiantes universitarios. La cuestión universitaria, 7(2011), 48-59.

Monereo, C., & de Innovación Educativa, A. (2009). Competencia digital: para qué, quién, dónde y cómo debe enseñarse. Aula de Innovación Educativa, 16 (181), 9-12.

Arqueowiki viaja a Varsovia

IMG-20160424-WA0000
Fotografía realizada por Isaac Arcos Frontera ¡Gracias!

VII Encuentro de profesores organizado por la Consejería de educación en Polonia.

Aquí estuvimos, conociendo nuevos profesionales, y reencontrando compañeros.

Este año hemos presentado todo el trabajo realizado con 1H durante el curso. Un proyecto que mezcla la arqueología y la historia. Acompañada de la labor realizada por el arqueólogo, Gustavo Camacho Vélez; sin sus conocimientos esto no hubiera sido posible.

Los chic@s han trabajado durante un año completo todos los contenidos de la asignatura de historia española desde la Prehistoria hasta los Reyes Católicos siguiendo un guión basado en la arqueología como sustento del aprendizaje. La metodología empleada se fundamenta en ABP (Aprendizaje basado en proyectos).

Resultó complicado reducir el trabajo de un año a una hora, pero lo logramos. Aquí os dejamos nuestra presentación con Genially.

arqueowiki